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... Guille

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Soy un chico con ganas de vivir, de conocer, de ver... Creo que no soy simpático, pero si agradable y muy tímido. Me gusta esquiar, leer, escuchar, pasear solitario y palpar la melancolía que desprende Galicia al anochecer. Solo quiero conocer gente, aunque no puedo buscar, pedir, ni mucho menos exigir nada, ya q seria injusto: Yo no tengo mucho que dar, solo respeto, algo esencial q engloba multitud de factores, y alguna q otra virtud q se pierde entre tantos defectos. No me gustan los modelos, ese tipo de gente que se supone el prototipo perfecto, a mi me gusta el atractivo que emana una persona, bien en su mirada, en sus gestos, en su habla, en su trato... Me encanta el mundo de la Medicina y Bioquímica.

...~Fashion Boy~...

Si no intentas lo absurdo, nunca hallarás lo imposible.
Muchísimas gracias a todos por visitar mi space y por dejarme tantos comentarios, y aun que pareza que no los leo, no es así, los leo todos e intento contestarlos. Nº de visitas Totales: 78.393
第 1 张,共 138 张
2007/1/18

Olor a fracaso

Es una mirada en los ojos de la gente, el olor del fracaso, una especie de sexto sentido. Cuando el mal viene hacia ti sientes sus pasos. Sea como sea es escalofriante, y lo sabes, pero no puedes hacer nada por evitarlo. Ocurren cosas que no podemos controlar, pero hay otras que podemos evitar, controlarlo. Crees que serás diferente, que serás de las personas que se quedarán y harán algo, sin embargo te das cuenta que no, que eres como los demás, te escondes debajo de las escaleras, huyes, intentas refugiarte.

Algunas veces nos mentimos a nosotros mismos con el único fin de salvaguardar nuestros propios intereses o simplemente para quedar bien delante de alguna gente. No nos damos cuenta de la realidad hasta que esta llama a nuestra puerta de la manera más inesperada. Solemos confundirnos con el espesor de la bruma, como si el cruel destino quisiera confundirnos, burlarse una y otra vez más de nosotros. Es entonces cuando aceptamos la realidad y nos damos cuenta que la verdad de la verdad es que duele y que preferimos una verdad a cien mentiras piadosas.

Los humanos necesitamos muchas cosas para sentirnos vivos, la familia, el amor, el sexo,… pero solo necesitamos una para vivir, los latidos del corazón. Cuando nuestro corazón está en peligro reaccionamos de dos maneras, o salimos corriendo o atacamos. Hay un término científico para esto, luchar o volar, es el instinto, pero no podemos controlarlo.

Es extraño, un día te despiertas y todo ha cambiado, tu vida ha sufrido una metamorfosis de la que aun no eres consciente pero intuitivamente te hace sentir extraño. Un día, sin previo aviso, ya no eres el de antes, ya no sientes lo de antes, no miras las cosas igual, no idealizas a las personas como solías y te das cuenta, poco a poco, de que ya no llevas las riendas de tu vida, que ese joven salido, perturbado sexualmente y marcado por una adolescencia nómada e irreal, se vuelve loco al no poder explicar por qué le pasa a él, por qué alguien a tomado posesión así de algo tan íntimo, por qué siente ansiedad cuando no está y júbilo cuando hablan. La putada del amor… la droga más cruel y maravillosa que todos anhelamos saborear pero que sólo unos pocos privilegiados tocan durante un período de sus vidas...

A pesar de todo aquí estoy. Una vida nueva ante mí. Una sonrisa en la cara, la melancolía en mis ojos, la esperanza en mi pecho y una ilusión ¿perdida? en mi mente. Y me río. Río de verme en esta situación tan ridícula. Tengo ganas de gritar hasta vaciarme de mi energía, hasta que mi corazón quede hueco y mi memoria en blanco.

Hay palabras que sin quererlo duelen, comentarios sin intención que se esconden en los recovecos del cerebro y te pinchan hasta llorar. Claro que también te endurecen. Tanto que al final te puedes romper con un solo golpe.

Busco entre los ojos de la ciudad unas pupilas que me digan tanto como me decían las tuyas, que me mientan tan poco, pero ya nadie puede competir con tu recuerdo, ya nadie puede protegerme con tan solo una caricia o cubrir el hueco que has dejado en mi vida una tarde de otoño, cuando decidiste marcharte.

Albergamos esperanzas contra toda lógica, contra toda experiencia, como los niños que hay en nosotros. Sabemos que no lo conseguiremos pero aun así no nos rendimos, luchas, peleas, haces trampa, juegas sucio, y aun así hay algo en ti que te dice que no lo lograrás. Simplemente es la emoción de ese algo que despierta en nosotros, esa pasión desbocada, esas risas continuas.

En  la   vida  debemos  tomar  decisiones,  decisiones  que  afectarán  el resto de nuestra vida. No existen decisiones buenas o malas, solo decisiones tomadas y debemos aprender a vivir con las consecuencias. Hoy vivimos las consecuencias de nuestras decisiones... pero lo importante es que tenemos la libertad de elegir.

Al fin y al cabo hablar de ti es fusionar mis deseos con mi realidad, desprender mi mente del mundo real y conectarme a ti.

...Guille...

2006/5/22

Retrato de un Imposible

       Hoy, día oscuro y sombrío, día donde las tinieblas recorren toda una vida. Hoy, día donde tu vida pasa delante de tus ojos sin darte cuenta, día donde crees que ya nada tiene solución. Hoy, día donde prefieres tirar la toalla antes de seguir luchando aunque veas a lo lejos una merecida y ansiada victoria, día donde tus sueños dejan de existir para dar paso a la realidad, la cruda realidad de una vida. Hoy, día donde empiezas a darte cuenta de tu propia soledad, hoy y solo hoy es cuando pretendes hacerte valer y demostrar lo que eres.

       Me despierto y no estás a mi lado, te busco desesperado pero continúas sin aparecer. Desesperado, sin consuelo de ningún tipo, dejo escapar un suspiro tras entender que esa persona jamás estuvo conmigo, tras entender que tan solo se trataba de un sueño, un sueño en el que me sentía más vivo que estando despierto. Un sueño en el que entiendes lo que te dice su corazón, un sueño en el que prometes no perder nunca ese amor, un sueño en el que pides que nunca te deje marchar de su lado, un sueño en el que recuperas una vida de la que fuiste privado tras entender que nada es como tu creías.

       Como si de un imposible se tratara me levanté de la cama con la misma sensación vacía y amarga de la soledad, luchando por no dejarme caer en el piso para no levantarme jamás. Caminé casi sin pisar el suelo, dejándome llevar por las sensaciones y emociones de un ayer, un marchito y cruel ayer. Hoy soy el amante del fuego, un ser sin sentimiento, soy la voz callada o la sonrisa rota, hoy soy la libertad atrapada.

       Fue ayer cuando pensaba en ti, fue ayer cuando me atreví a desafiar el tiempo, fue ayer cuando te escuchaba atentamente con una sonrisa dibujada en mi cara, fue ayer cuando nada me resultaba más importante que tu propia felicidad y tu bienestar. Si, solo fue ayer, pero hoy, mucho tiempo después, todavía toda mi vida me recuerda a ti, comprendiendo entonces que el tiempo no cura, sino que solo hace olvidar lo que ya no importa, y lo que realmente nos importa no lo olvidaremos jamás a pesar de ser tan fugaz como el destello de una cálida y parpadeante estrella de un gran día de verano.

       Tú entendías mi silencio, solo tú eras capaz de ver más allá de las ilusiones y las fantasías del mañana. Contigo aprendí a decir lo que pensaba y a hacer lo que sentía porque nadie nos recordará por nuestros pensamientos secretos, contigo aprendí a no intentar hacer los sueños realidad sino a vivir cada día como si realmente fuera un sueño. Solo tú conoces mis secretos, solo tu comprendías cada gesto que emanaba de mi ser. Tal vez mañana el sol alumbre por aquí, un lugar que quedó opaco al despertarme de ese sueño, un sueño en el que tu lo eras todo para mí, un sueño en el que amaba tu libertad y te amaba a ti.

       Puede que no exista un mañana porque no se luchar o, por el contrario, puede que el mañana sea un día maravilloso sin ti a mi lado. Mi cuerpo no es otra cosa que un cementerio de historias enterradas en fosas que algunos llaman memoria, cadáveres del momento que jamás volverán. Como duele gastar el instante en el que tu no estás, el tiempo puso su sed en mi almohada, pero ya no hay relojes que vuelvan hacia atrás.

       No se si volveré, hoy marcharé sin ti, nos vimos una noche y luego desapareciste. Nunca tuviste el valor de ver quien soy pero no diré que no me merezco esto sino que retomaré mi vida donde un día estuve muy agradecido por todo lo que tenía, donde un día pude sonreír sin sentir los latigazos de tu corazón, donde un día le pedí a la luna y a las estrellas que me guiaran hasta su escondite. El escondite de una persona que no me abandonará.

       Al fin y al cabo, como algo imposible, el amor danza perdido entre la risa y el llanto como un torbellino de diversión.

...Guille...
2006/4/10

Gaviotas en el mar

       Cuando trato de acercarme nada sale como había planeado, cuando trato de abrazarte te esfumas entre mis brazos, cuando trato de besarte estás como ausente. Dices que no te pasa nada, que todo transcurre como siempre, sin problemas, sin complicaciones, que todo es normal, que no hay nada fuera de lo habitual. Ahora, sin embargo, me doy cuenta que no es cierto, ahora se que hay muchas cosas distintas.

       Ahora se que nuestra relación no marcha bien, ahora se que nada es como debería haber sido y como debería ser. Ahora se cual es el problema. El problema no está en que no te quiera como te mereces, el problema está en que no puedo demostrarte que te quiero. Ahora se que el problema está en como he sido educado y en como está educada la sociedad. Aunque ahora se que lo correcto no es lo que te imponga la sociedad, sino lo que te diga el corazón.

       Hoy, algunos meses después de iniciar nuestra relación, me di cuenta que ambos debemos cambiar, aceptarnos tal cual somos para poder seguir juntos, para continuar amándonos, para poder mirarnos a los ojos y sentir otra vez los chispazos que sentíamos al principio. Hoy, después de algún tiempo se que ni puedo ni quiero perderte, ya que si lo hiciese estaría perdiendo a la persona más importante de mi vida, estaría perdiendo algo más que una relación. Perdería una gran amistad.

       Nuestra relación es como dar un largo paseo descalzos por la orilla de una playa silenciosa al atardecer, escuchando el sonido de las olas, notando le leve brisa marina sobre nuestro cuerpo y escuchando de fondo el leve sonido de las gaviotas. Notando de esta manera que aun estamos vivos, que todavía tenemos ilusiones por algo y muchas ganas de vivir para poder cumplir nuestros sueños. Mis sueños a tu lado, sintiendo el calor que me das aun en contra de la sociedad que nos rodea.

       Esta historia de amor no es más que el reflejo de miles de personas en la misma situación que nosotros. Un castillo tarda muchas décadas en construirse, tiene un elevado coste económico y moral, pero un solo instante sería suficiente para destruirlo. Un solo día, por un descuido, podría tirar a bajo lo que ha llevado muchos años construir. No puedo permitir que nuestra relación sufra la misma desgraciada suerte, no me puedo permitir perder a la persona más importante de mi vida, no me puedo permitir perder a la persona con la que quiero pasar los últimos momentos de mi vida mientras me sujeta fuertemente de la mano, transmitiéndome de esa manera su calor y su amor.

       Nunca hay viento favorable para el que no sabe hacia donde se dirige, pero yo hoy se que me dirijo hacia tu lado, se que me dirijo hacia tu protección, hacia tu amor, tu amistad, tu comprensión, tu respeto,… Porque ahora se lo que quiero, y lo que quiero eres tu, lo que quiero es hacer una vida a tu lado y recorrerme el mundo contigo, los dos, agarrados de la mano. Solo los dos, tú y yo, sin nadie más.

       Tantos proyectos por realizar, tantos sueños por cumplir, tantas ilusiones por hacer realidad, tantas esperanzas por hacer una vida, tantos planes… No podría vivir lejos de ti, no podría seguir adelante sin formar parte de tu vida, de tu día a día. No podría volver a sonreír y ser feliz porque sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las emociones pasadas.

...Guille...
2006/2/1

Las palabras

       Ahora que soy un hombre libre que comienza un largo viaje de final incierto, ahora que mi única meta es alcanzar el horizonte, ahora que mi única preocupación es carecer de preocupaciones, ahora que siento el miedo del ayer y la incertidumbre del mañana, echo de menos los lazos que me ataban a ti con gran fuerza.

       Ahora que ya solo me queda la belleza de las palabras es cuando puedo y debo decir que te echo de menos más que nunca, que te necesito a mi lado, que sin ti, mi vida ya no tiene más sentido del que yo le quiera dar o el que sea capaz de crear tras saber que cometí un grave error y que ya nunca más volverás a mi.

       A veces cierro los ojos y veo colores, durmiéndome a continuación, pero una parte de mi permanece despierta y entonces es cuando me veo soñando, volando en la inmensidad de toda una vida llena de ti, llena de tu aroma y de las palabras que poco a poco se escuchan cada vez más y más lejanas, transportadas por una tenue brisa.

       Cuando camino por las calles húmedas respirando la tristeza del invierno todo me recuerda a ti, todo me recuerda a lo felices que un día fuimos y a lo lejos que nos encontramos en estos momentos. Me recuerda a la entrega de mi amistad, de mi respeto, de mi comprensión, de mi pasión,... de mi amor, y a la singularidad de estas palabras que probablemente nunca serán capaces de alcanzar su destino.

Cuando te tenía a mi lado no notaba tu presencia, pero ahora que no te tengo has dejado un gran vacío en mí que no puedo suplir con nada ni con nadie. Quiero pensar que en un futuro encontraré a alguien con quien ser feliz, pero mientras tanto prefiero continuar alimentando la fantasía de que un día regresarás a mi vida, sintiéndome entonces una persona importante y querido por alguien que todavía no he podido olvidar.

No le puedes pedir a la luna más luz ni a las nubes menos lluvia. No le puedes pedir a las estrellas que brillen más, sin embargo, sí puedes conseguir tu libertad y hacer que tu vida sea tuya, forjándote un buen futuro a pesar de los errores cometidos en el pasado. Por ello he decidido continuar con mi vida y no perder la esperanza de encontrar a otra persona a quien poder amar y que me ame sin condición.

       Tal vez no debería dedicarte estas palabras, pero ¿qué es una vida sin sueños? O ¿que sentido tendría la vida para nosotros si careciéramos de ilusión y esperanza? Empeñarse en morir o empeñarse en vivir, así es la vida, y, al fin y al cabo todos nos movemos por lo mismo, el miedo a morir sin antes hacer lo que tenemos pendiente y el miedo a no ser amados.

       El destino me ha dado muchas cosas buenas. Entre ellas está el haberte conocido y, aunque ahora nuestros corazones estén tan lejos y nosotros nos encontremos a escasos minutos de distancia, no me va a resultar un impedimento soñar contigo y tenerte presente en mis pensamientos hasta que encuentre a la persona que esté predestinada a pasar el resto de su vida conmigo, porque, al fin y al cabo, las palabras solo son eso, palabras.

 
...Guille...
2005/11/27

Quiero

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar
tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacer cargo de mi.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías
que más te disgusten.
Que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas...
Que hoy puedes contar conmigo...
Sin condiciones.
 
...Jorge Bucay...
2005/11/10

Amante

       Muchas personas tienen un amante y muchas otras quisieran tenerlo. Y también están los que no lo tienen, o los que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estos dos últimos, los que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como: insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

       En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperados. Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre.

       Antes de contarme todo esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: “Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Entonces, después de que los escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, es un amante.

       ¡Como es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! – Piensan escandalizados. Entonces les doy la siguiente definición: Amante es “lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

       A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja.

       También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…

       En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

       ¿Y que es durar? Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

       Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana. Así que, no te empeñes en durar, búscate un amante, se también un amante y un protagonista… de la vida.  

...Jorge Bucay...
2005/10/20

Llamadas

       Este fin de semana no me llamó nadie. Esperé junto al teléfono recordando escenas de amistad, momentos en los que yo había llamado a otros, les había ayudado y sentía que había sido generoso o entregado. Considero que tengo muchos amigos; que sé cuidarles; que tiendo a escuchar e invito con frecuencia a venir a casa. Me ven como alguien que está disponible, con quien se puede contar, que no cierra las puertas.

       ¿Por qué no me llaman? Quizás sea porque les di una imagen de autosuficiencia, de que puedo con todo. O, a lo mejor, es que no he mostrado necesidad y quiero quedar siempre por encima. De hecho no suelo pedir. Y no pido, no por orgullo, sino por temor. Temor al “no”. Menuda broma: yo estoy encantado de dar y no paro, pero soy incapaz de pedir, e incluso, sospecho que de recibir.

       Alguno me dice que ve ven siempre ocupado. Y eso es verdad. Tengo muchas tareas. Igual lo hago para no pensar mucho en mi mismo. En que me siento un poco solo, a pesar de tener tantos amigos y de hacer tantos planes. Y que no se me da mal eso de ligar. Pero echo de menos algo. Quizás sea sentir que soy imprescindible para alguien. Y no ser uno más del listín telefónico de mis amigos. Que no se acuerdan de mi solo por lo buen conversador que soy, o para ayudarles en una mudanza, o cuando están deprimidos, o porque no saben con quien quedar para ir al cine. Me doy cuenta de que doy por hecho que me quieren; y es verdad. Pero no me basta. Y no les echo la culpa, pues si lo pienso bien, yo soy el primero que no me implico del todo. ¿Quién es imprescindible para mí?

       ¡Qué duro me estoy poniendo hoy conmigo mismo! Es que estoy harto de esperar, y de que no suceda nada. Igual es el camino equivocado. Esperar. Al menos como yo lo hago: pasivamente y apoltronado en mi verdad de creerme buen amigo de mis amigos.

       Este fin de semana les puse a prueba: decidí no llamarles. Y no llamaron. Si lo pienso bien, muchas veces me llaman. Y sé que me quieren. Pero algo tengo que cambiar. Tienen que saber lo vulnerable que me siento a perderles, a sentirme abandonado. Que los necesito más allá de quedar para una salida a tomar copas. Y que si estoy solo, probablemente sea porque me da miedo pringarme de verdad, porque me han dado ya algunos palos y no estoy dispuesto a repetirlos.

       De hecho, procuro no necesitar a nadie, o al menos que los demás crean eso. Si me dan plantón oculto mi enfado. Si me fallan los planes con alguien, rápidamente lo sustituyo para no sentirme triste. O mejor procuro no hacer planes con nadie e improviso. Y no me considero hombre de pareja: muchos conflictos.

       Repaso lo que he escrito y tengo la impresión de que tengo más fachada que otra cosa. ¡Qué poco me gusto! Me parece que voy a llamar a alguien o acabo en la sauna. Tanto da. No. Mejor me quedo en casa y sigo pensando que algo tengo que hacer con todo esto. No puede ser así semana tras semana. Algo podré hacer conmigo mismo.

 
 
...Ignacio Díaz...
2005/10/2

La amistad

       Te hacías llamar amigo mío, pero la amistad es algo más que estar a mi lado en los buenos momentos o cuando estás solo y mucho menos es desaparecer cuando las cosas de tuercen o cuando aparece nueva gente en tu vida. La amistad no es avergonzarte de la gente porque que haga diferentes cosas, porque viva la vida con un estilo concreto o porque sea de una determinada manera, diferente a como te gustaría que fuera.

       Solo pedí un poco de consideración por tu parte, un poco de comprensión, un poco de confianza, un poco de bondad, un poco de respeto, un poco de ternura hacia mí, pero a cambio solo recibí desplantes, silencios, malas caras, ausencias, mentiras, insultos, humillaciones, vejaciones,… Conformándome tan solo con un poco comprensión y honestidad.

       Es bien sabido por todos que cuando nos caemos son aquellas personas que esperamos que nos pateen las únicas que nos ayudan a levantarnos y son estas personas las que debemos tener siempre presente en nuestras vidas. Son estas personas, las que nos ayudan a levantarnos, las que no podemos dejar escapar, porque son ellos, esa gente, los que nunca nos fallarán. Nunca permitirán nuestro mal estar ni nuestra soledad.

       A todos nos gusta disfrutar de los pequeños detalles en los que se conoce a las personas, y son estos los que nos dicen que clase de amigos tenemos o hasta donde están dispuestos a llegar por nosotros. Son los pequeños hechos los que nos dicen que tenemos a nuestro lado a una persona que nunca nos abandonará o, que sin embargo, a la primera de cambio, al primer problema, se lavará las manos y nos dejará solos ante la tempestad.

       Nunca te pedí que me aconsejaras ni que me dijeras cual era el camino que debía tomar, tan solo quería que me ayudases a encontrar la respuesta dentro de mi mismo. Tal vez tengo un concepto muy distinto del resto de la gente de lo que es amistad, pero para mi la amistad es darlo todo por una persona sin esperar recibir nada a cambio, para mi la amistad es contarle todo a alguien y que aun así sigamos siendo amigos, para mi la amistad, junto con la familia, es lo más importante. Pero no para todo el mundo es así.

       A pesar de esto, ni puedo echarte nada en cara, ni quiero, ya que cada uno es de una determinada forma de ser, con sus defectos y virtudes como todo el mundo. Se dice que de los errores se aprende, y me gustaría creer que tú has aprendido y no le volverás a hacer lo mismo a nadie, ya que nadie se merece recibir ese trato de un “amigo”.

       Me dejaste solo en el momento que más te necesité a mi lado, me echaste a la jaula de los leones sin antes preguntar el por qué de las cosas, pero aunque por un lado no deseo volver a saber nada más de ti, por otro lado, todavía tengo la esperanza de que vuelvas a junto mía, que vuelvas a pedirme perdón y que todo vuelva a ser como antes, como si nada hubiese pasado, como si todo fuera una pesadilla de la que nos acabamos de despertar, dándonos cuenta que todo lo malo ha terminado y que todo fluye como antes.

       Yo que nunca tuve miedo a las alturas, yo que trato de decorar con tanta palabrería el significado de la palabra amistad, se que el día de mi muerte será el día que realmente empiece a vivir, ya que la peor soledad es encontrarse falto de una amistad sincera, rodeado de gente que no te aporte nada.

 
...Guille...
2005/9/23

Me gustas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
 
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
 
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
 
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
 
 
...Pablo Neruda...
2005/9/10

Relojes de arena

       Hoy se que nada es en vano, que siempre hay que decidir y posiblemente tu ya hayas decidido. Seguramente ya has tomado una decisión en la que yo no estoy en tu vida. Ayer soltaste mi mano y hoy se lo que me quieres decir y siento miedo de tu silencio, porque me hace dudar, dudar de mi y dudar de ti.

       Nunca pensé que te tomarías lo nuestro como un juego. Creí que iríamos más allá de todo, sin importarnos nada, estando solo tú y yo pero me equivoqué. No me arrepiento de haberte conocido, no me arrepiento de haberte besado, no me arrepiento de haberte tenido entre mis brazos, no me arrepiento de haberte amado, pero todo eso queda en el pasado. Un pasado que no quiero olvidar pero que tampoco permitiré que interfiera en mi futuro, mi futuro sin ti.

       Me enseñaste a quererte, me enseñaste a amarte y por un momento, por muy efímero que fuera, creí que no podría vivir sin ti, creí que no sería nadie sin ti, creí que me moriría sin ti, sin tu amor, pero hoy me doy cuenta que te quise con locura, pero al mismo tiempo también me di cuenta de que la vida sigue y que no puedo martirizarme por lo que pudo haber sido y no fue.

       Decidí buscarle el lado positivo a las cosas pero solo encontré una pasión y un amor que no puedo refrenar. Siento una llama dentro de mí que cada vez, poco a poco, con el paso del tiempo, se va apagando, difuminándose con la oscuridad de la noche y con la luz del día. Al mismo tiempo también encontré el deseo de empezar una vida nueva sin ti. Una vida nueva llena de gente a mí alrededor. Gente que me quiera y que me respete por como soy y no por lo que soy, gente que me enseñe cuando me equivoco y que me aplauda cuando no lo hago, gente que pase lo que pase nunca me deje solo ni se avergüence de mi.

       Creí necesario afrontar nuestros problemas y aferrarnos a nosotros mismos, al afecto, a una caricia, a un beso, a una palabra bonita,... Porque olvidar todo es olvidar quienes somos, navegar sin rumbo hacia el vacío, hacia la nada, aceptar la derrota sin darnos cuenta de que la derrota no existe ya que es una palabra inventada por el hombre, pero a cambio de afrontar nuestros problemas conocí que la postura más inteligente es una sonrrisa y que el mejor regalo es un abrazo, porque en el fondo, son las relaciones con las personas lo que dan sentido a la vida, es el amor lo que nos da fuerzas cada mañana para levantarnos de la cama, para hacernos luchar por nosotros y por la persona que amamos para lograr hacernos un hueco.

       Se que tarde o temprano conoceremos a alguien y nos enamoraremos, encontraremos a una persona que realmente nos quiera, pero mi gran temor es olvidar lo feliz que un día fui a tu lado y lo mucho que te amé. No me gustaría olvidarlo nunca, quiero tenerlo siempre presente, pero sin permitir que nuestra historia interfiera en nuestras futuras relaciones con otras personas. Olvidarlo sería como borrar una etapa de nuestra vida, sería como hacer desaparecer un tiempo que si existió y que nos dio muchas alegrías, sería como no querer aceptar una realidad existente entre nuestro amor y entre nosotros mismos.

       Se que no puedo elegir, que esto ya no tiene vuelta atrás y que posiblemente no nos volvamos a ver en mucho tiempo, pero me gustaría que nunca te olvidases que existí en tu vida y que realmente te amé y significaste algo para mi, pero tampoco te olvides que lo nuestro es una historia pasada y que tenemos toda una vida por delante para vivir, para disfrutar, para reír, para llorar, para amar,...

       Mientras tanto continuaré perdido en el silencio de mi soledad, porque amar es un camino amargo de desoladas soledades, y en mi descansa tu sombra.

 

...Guille...
2005/8/29

Los versos más tristes

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
 
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
 
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
 
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
 
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
 
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oido.
 
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
 
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
 
Aunque ella sea el único dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
 
 
...Pablo Neruda...
2005/8/10

La distancia

       Maldita palabra, si, la distancia. Ella es la culpable de todos nuestros males, es la culpable de que no podamos amarnos como realmente nos merecemos, es la culpable de que no podamos ser felices, es la culpable de nuestro sufrimiento... Ella es la culpable de que nuestra historia de amor no pueda ir más allá de los sueños.

       Hace un mes que te conozco, un mes que te quiero besar, un mes que te amo como si te conociera de toda la vida, un mes que he vuelto a sonreír, un mes que gracias a ti tengo fuerzas cada mañana para seguir adelante,… Si, un mes, pero en este escaso tiempo te has convertido en algo que necesito a diario en mi vida.

       Antes de conocerte sentía que no era nadie, me sentía solo, abandonado del mundo,… Pero ahora siento que la pieza del puzzle que faltaba ha encajado.  Paralelamente a este extraño sentimiento transcurre otro en el que siento que lo nuestro terminará pronto y ella será la culpable. Si, solo ella.

       A veces la vida es demasiado complicada para saber con exactitud que camino tomar, o que es lo que está bien y lo que está mal. A veces intentamos encontrarle un sentido a las cosas pero rara vez lo conseguimos. Otras, sin embargo, nos rendimos ante la evidencia desgarradora de que jamás podremos cumplir nuestros sueños.

       Hoy mi sueño eres tú y mientras veo como todo está terminado, como nuestra relación se va difuminando poco a poco con el paso de los días, siento que hubo un momento en que si fui muy feliz. Se que hubo un tiempo en el que te quise por encima de todo lo demás, un tiempo en el que realmente sentí el calor que me dabas y fui completamente feliz a tu lado. Pero hoy también conozco el desenlace, por eso no seguiré caminando hacia el abismo de mi destrucción, sino que retomaré mi vida donde un día fui feliz, feliz sin ti.

       Esa felicidad que tanto añoro tal vez tarde en regresar junto a mi o, tal vez, jamás la recuperaré. Esto es otra de las preguntas que solo el tiempo me podrá contestar, pero cuando la puerta de la felicidad se cierra por un lado, otra puerta se abre por otro lado, solo que a veces no nos damos cuenta hasta que pasa mucho tiempo, mucho tiempo sufriendo y añorando la felicidad que un día nos perteneció y de golpe nos arrebataron.

       Nunca se debe decir adiós si todavía se quiere tratar con esa persona, nunca te debes dar por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca debes decir a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir,… Pero no siempre lo blanco es blanco ni lo negro es negro, a veces el camino se vuelve borroso ante nuestros ojos, lo vemos todo nublado sin saber si el camino que más nos conviene es el de la derecha, el de la izquierda o dar marcha atrás.

       Después de mucho pensármelo he decidido poner fin a esta relación. No se si esta es la mejor opción, no se si en este camino se encuentra mi felicidad, pero si estoy seguro de lo que siento ahora mismo. El amor que hay en mi no se apagará tan fácilmente y las lágrimas de mi desesperación al ver que ya no estás a mi lado continuarán recorriendo mis mejillas día tras día después de despertarme y antes de acostarme.

       Con el mismo silencio con el que entré en ti, también salí. Al tiempo que abriste los ojos clavaste en mi tu mirada y te reiste como nunca, comprendiendo entonces que la risa, en ocasiones, puede causar más daño que palabra alguna. Aquella noche solo quería dormir, olvidarme del mundo y que el mundo se olvidase de mi. Mis ojos caían y prometí amarte el resto de mis días. Aquella noche te amé sin límites... Tan solo aquella noche.

 
...Guille...
2005/7/31

Sueños semilla

       En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades. ...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.

       En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe como transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos de la alimentación, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.

       Cada semilla sabe como llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos. Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces, darse a la luz, morir como semillas... Para convertirse en árboles.

       Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.

       Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos.

       Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Nos muestra el rumbo con presentimientos huidizos o relámpagos de lucidez enceguecedora. Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos...

        Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transforman en árboles, y desplegarán sus ramas que, como las alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.

       Nada hay que temer,... una sabiduría interior las acompaña, porque cada semilla sabe como llegar a ser árbol.

 
 
...Jorge Bucay...
2005/7/10

Queda prohibido

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
 
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
 
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
 
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
 
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
 
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
 
Queda prohibido no echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
 
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
 
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.
 
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
 
 
...Pablo Neruda...
2005/6/23

La vida

       Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. 

       Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y ¡Cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

       Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

       Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, esperaría a que saliera el sol. Pintaría, con un sueño de Van Gogh, sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat, sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado besos de su pétalos...

       Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, ¡sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!.

       A un niño le daría alas, pero le dejaría que el solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

       Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por primera vez, el dedo del padre, lo tiene atrapado por siempre.

       He aprendido que un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas que he podido aprender de ustedes, que realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

 

...Gabriel García Márquez...